Siempre desee ver traducido al castellano este aclamado título que sirvió de inspiración a Jean-Claude LAuzon para realizar su obra maestra Léolo.
Subyugado por su lectura ha pasado a ser uno de mis libros de cabecera.
He anotado como tema AVENTURAS, pero realmente es un DRAMA, escrito con mucho HUMOR y SARCASMO y una fuerte dosis de REBELION.
El intenso amor que Berenice Einberg siente por su madre no se ve compensado. Por lo que arremete no solo contra ella, sino contra la familia, la religión y la sociedad en general, tomando la IMAGINACION como única arma; con solo un imperdible podría demoler todo un edificio.
Al igual que las criaturas de Salinger, el personaje de esta novela, Bérénice Einberg, es una niña prodigio, disertadora, actriz, políglota, multinstrumentista, bailarina, experta en montar y desmontar armas de un solo vistazo. Ella misma se llega a declarar "agresivamente apátrida, perdidamente sin origen. Solo siento nostalgia por un sitio. Y a ese sitio se accede por la grieta de donde salté."
De su mano y de la de su autor, atravesamos el libro de las maravillas, saltando del relato oral a la fábula, del ars lirica al ars dramaticae y la retórica, del libro de las Crónicas y de Ester al Calígula de Camus, pasando por los clásicos y la mitología, leyendas y hazañas de todos los tiempos y toda clase de cuentos, finamente sazonado con guiños y referencias a Celine, Descartes, La Fontaine, Flaubert, Proust y Poe, entre otros.
Una novela no más erudita que divertida, no más triste que llena de amor. De exilio en exilio, de renuncia en renuncia, Berenice Einberg perderá el último bastión de su inocencia en la guerra de Israel. Todo empieza en una isla, en mitad de un río. Un puente ferroviario la cruza. La abadía donde viven parece "un cervatillo durmiendo entre las patas de un elefante".
Textos extraídos de la contraportada del Libro.